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«ABRAHAM´S BOYS»

HEREDANDO UN OFICIO

 

Margarita Aurora González Ramírez

 

 

Gracias a la novela de Stoker sabemos que Abraham Van Helsing es originario de Ámsterdam y que sabe mucho acerca de enfermedades oscuras. Es filósofo, metafísico y, según las palabras de John Seward, un científico muy avanzado. Es, también, erudito en lo relacionado con vampiros y su origen. Esa descripción se mantiene en casi todas las representaciones y recreaciones, aunque en alguna película nos dijeron que Van Helsing era un cazador de vampiros a pesar de que en la novela esto no se menciona o, al menos, no se le considera así.

El cuento “Abraham’s Boys” de Joe Hill —incluido en 20th Century Ghosts (2007)— nos cuenta una parte desconocida y sórdida de la vida de Abraham Van Helsing, la cual ocurre tiempo después del enfrentamiento con Drácula. En la historia de Hill, Van Helsing ya no vive en Ámsterdam, sino en California, Estados Unidos, y nos adentramos no sólo en una versión distinta de su vida, sino también, y de manera breve, en la de algunos personajes como Mina Murray y Jonathan Harker.

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En el cuento, Van Helsing es viudo y padre de dos hijos: Max, de 15 años (aproximadamente), y Rudy, de 9. No es de extrañar que, en esta versión, Abraham Van Helsing sí sea un cazador de vampiros, ya que posee el conocimiento necesario para enfrentarlos, porque los ha estudiado y porque vivió el acecho de Drácula hacia Lucy Westenra y Mina Murray. Las secuelas de ese enfrentamiento marcaron su vida personal de muchas maneras. Sabemos que, por azares del destino, Mina se convierte en su esposa. También se nos dice que ella padecía una infección crónica en la sangre, lo que puede hacernos pensar que quizás era una especie de vampira, pero que muere al dar a luz a Rudy, cuando su hijo Max tenía seis años. En este cuento no se menciona al hijo que Mina y Jonathan tuvieron, como se puede corroborar al final de la novela de Stoker. Lo que sí se dice es que Jonathan fue pareja de Mina.

Van Helsing desarrolla un odio hacia los vampiros y también un miedo tan grande que lo lleva a la sobreprotección de los dos hijos que tuvo con Mina. Es un padre muy estricto, sobre todo en temas referentes al cuidado nocturno: no permite que sus hijos estén fuera de casa cuando se pone el sol. Van Helsing les habla de los enemigos, es decir, de los vampiros que acechan. No sólo quiere proteger a Max y Rudy, también quiere prepararlos para que los cacen y de esa manera se mantengan seguros. Sus hijos no serían los primeros a quienes Van Helsing prepara para ser cazadores de vampiros, pues anteriormente lo habría hecho con Jonathan Harker y otras personas.

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En esta historia nunca aparecen vampiros, pero Van Helsing siempre está preparado para un posible ataque. En la entrada de su casa hay ajos colgados como medida de protección y también tiene estacas en su maletín. En una ocasión, Max encuentra una fotografía que lo inquieta y, tiempo después, le pregunta a su padre qué pasó con los colmillos de esa mujer. Van Helsing le responde que los colmillos desaparecen cuando el vampiro muere, y les recomienda cortar la cabeza y llenar la boca con ajos. Así constatamos la obsesión del cazador por estas criaturas y la maldad que les atribuye. No obstante, aquí la figura del monstruo no está ligada a los no muertos, sino a un ser humano: Abraham Van Helsing.

El cazador es alcohólico, violento, abusivo e indecoroso. Cuando Mina todavía vivía, él enfrentó una polémica en Ámsterdam por conductas inapropiadas hacia una estudiante, lo que los obligó a mudarse a Londres y después llegar a América. Dicha polémica puso en entredicho su capacidad de impartir clases en una universidad estadounidense, en la que ya había conseguido empleo, pero en la que al final no pudo trabajar por el escándalo.

Van Helsing es estricto con sus hijos, sin importarle que su trato sea rudo y violento. Justifica sus acciones, como muchos padres, diciendo que sólo quiere protegerlos, mientras los condena a un mundo de supersticiones. Para Rudy, lo que su padre dice no son más que tonterías; en cambio, Max quiere creer en la posibilidad de esa existencia, pues no le gustaría pensar que su padre está demente. Max se siente solo; se sentía acompañado por su madre y sabía que ella lo entendía. Con su padre mantiene cierta distancia porque lo culpa por la muerte de su madre: cree que ella murió de vergüenza al no soportar la polémica por su conducta.

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Joe Hill

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**SPOILERS**

Ya hacia el final del cuento, Van Helsing decide hablar con Max y Rudy de su oficio secreto, el de cazar vampiros, así como instruirlos en la manera correcta para acabar con ellos. Les dice que los vampiros verdaderos no son fáciles de encontrar y por eso utiliza el cadáver de una vecina recién fallecida para darles la lección de cómo matar uno. Rudy, su hijo menor, es muy temeroso, con un carácter muy parecido al de Mina, y se asusta mucho al ver el cadáver. Por eso, cuando Van Helsing le pide que corte la cabeza del cadáver, se niega. Entonces lo encierra con el cadáver. Max, que es más parecido a su padre, defiende a su hermano y termina con la vida de Van Helsing, de la misma manera que el cazador sugería matar a sus odiados monstruos: le clava una estaca en el corazón.

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Este cuento tiene una adaptación fílmica, Abrahams Boy’s: A Dracula Story, estrenada en 2025 y dirigida por Natasha Kermani. He leído críticas y, al parecer, es distinta a la historia original; quizás el título nos revela un poco el camino que esta versión sigue.

En otra entrega abordaré la versión de Kermani.

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AQUÍ puedes leer el cuento.

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Margarita Aurora González Ramírez

Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica y maestra en Literatura Mexicana por la BUAP.

Ha tomado talleres de escritura. Diplomada en Literatura Fantástica y Ciencia Ficción por la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Actualmente es maestrante en Escritura Creativa en la Universidad de Salamanca.

Escribe y lee acerca de monstruos y de terror.

https://www.instagram.com/lavoraginedeeos/

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