LO FEMENINO EN FREUD

Vivi Page

 

Freud es una serie de Netflix creada por Marvin Kren, estrenada en 2020 y basada en el doctor Sigmund Freud. Con excelentes actuaciones de Robert Finster, Ella Rumpf y Anja Kling, entre otros, es un thriller psicológico con maravilloso suspenso, crímenes y escenas no recomendadas para menores de dieciséis años.

No es un documental, sino una historia de ficción con personajes y ciertos eventos reales. Ya existe una obra de ficción con Freud como personaje secundario que recomiendo leer luego de ver la serie para explorar más en el caso del doctor Josef Breuer: When Nietzsche Wept (1992), escrita por Irving D. Yalom, psiquiatra y escritor.

Mezclar realidad con ficción puede ayudar a entender conceptos que parecen complicados. Freud lo ejemplifica bien, pues de la mano de la magia y el esoterismo nos presentan el psicoanálisis y algunos conceptos freudianos.

La historia se desarrolla en Viena a finales del siglo XIX, cuando el doctor Freud (con la ayuda de la médium Fleur Salomé y del policía Alfred Kiss) ayuda a desenmascarar a los culpables de extraños asesinatos. Los episodios se titulan con conceptos básicos freudianos. El primero (que da origen no solo a la serie sino también a la investigación del padre del psicoanálisis) es “Histeria”, concepto que en esa época se consideraba exclusivo de las mujeres, situando su origen en el útero.

Aunque analizar cada uno de los episodios y la relación con los conceptos freudianos sería por demás atractivo, el interés de este texto se centrará en los conceptos que Freud tenía de las mujeres y cómo son representados en la serie con sus personajes femeninos.

El problema que se tenía con la histeria era que no existe una patología física. En la serie lo dicen: histeria es igual a mentira. Freud quería demostrar que la base se encontraba en el inconsciente. Una de las primeras pacientes vistas en la serie es una mujer ciega y sin sensibilidad en una pierna; no obstante, sus pupilas se contraen cuando acercan el fósforo. La histérica habla a través de sus síntomas, dice el doctor. Aunque en la serie las dolencias psicosomáticas se presentan mejor con un personaje masculino, Kiss, a quien Freud alivia sus padecimientos analizando su historia para determinar qué los provoca.

Fleur Salomé es el personaje femenino principal. Sin embargo, adquiere otra personalidad: un demonio masculino que suele ser más fuerte que ella misma. Freud opinaba que algunas mujeres se rebelan ante su destino femenino; también, que toda fémina envidiaba el pene masculino.

Freud propuso tres destinos para una niña: el de la frigidez, el complejo de masculinidad o la maternidad. Siendo este último, según él, el ideal femenino. Cabe preguntarse, ¿cómo percibe a Fleur? Asegura que todo lo que hace es solo para ayudarla (incluyendo cuando tienen sexo), ¿podría ser amor lo que siente por ella?

En el episodio 7, “Catarsis” (el mejor a mi parecer), Freud y Alfred Kiss entran en un sueño. En el policía vemos plasmado el yo, el ello y el superyó. Con Freud, en cambio, se representan el deseo de matar al padre y acostarse con la madre, es decir, el complejo de Edipo. Tal cual eso sucede: tiene sexo con su madre (Martha), a quien le demuestra un amor cariñoso, y con Fleur, con quien se desenfrena más.

Esta relación paciente-doctor que los convierte en amantes la vive también el doctor Breur con su paciente, tanto en la serie como en el libro antes referido: When Nietzsche Wept. Y se repite con Carl Jung en la película A Dangerous Method (David Cronenberg, 2011). El patrón indica la teoría de Freud: sujeto del deseo, es decir, el doctor, con el objeto del deseo, la mujer, porque ella siempre es el objeto.

Martha Bernays, su pareja tanto en la serie como en la vida real, se entera de la relación más íntima que profesional de Freud con Fleur y decide no únicamente perdonarlo sino tomar el hecho como insignificante y, por lo tanto, inexistente. Freud escribió, ante la idea de una revolución femenina, “prefiero ser anacrónico y atesorar mi anhelo de Martha tal como es ahora, y no creo que ella quiera ser diferente”. Y esa Martha que él prefiere es la que se muestra en todas sus escenas.

Para contrarrestar a las mujeres descritas por Freud, está la condesa von Szápáry. Encabezando la venganza húngara, es la principal villana. Fuerte, brillante y mágica, dispuesta a todo por el porvenir de su pueblo.

Es una serie entretenida con buen suspenso que combina el psicoanálisis con el esoterismo para culminar en un final agridulce, cuyo protagonista está bien estudiado. Aunque se toma sus licencias a favor de la narrativa, nos presenta la perspectiva del doctor Sigmund Freud hacia el género femenino.

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Vivi Page

Nací en la ciudad de Puebla, el 2 de diciembre de 1997. A muy temprana edad me enamoré de las palabras y desde entonces hasta ahora he intentado conquistarlas.

Estudié un año lingüística y literatura. Sin embargo, por azares del destino, dejé la carrera, pero no las letras. Mis relatos van desde lo erótico hasta lo escabroso, publicados en algunas revistas digitales.

Y este es solo el comienzo.

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