La importancia de la obra de

MARIANA ENRÍQUEZ

 

Escoria Medina

 

 

Nuestra parte de noche no es sólo una novela más de terror agregada a la lista de múltiples autores dedicados a este género literario. Mariana Enríquez aporta, además de la compleja tensión que se encuentra en la mayoría de sus textos, una puerta a la culturalidad argentina. La novela me deja con un cuadro distinto a lo que tengo como referencia de aquel país al cual considero como la Francia de Latinoamérica.

Nuestra parte de noche retrata temas culturales e históricos importantísimos que construyen la identidad de la Argentina y son mezclados en la propia realidad de la novela, lo que le permite tener una base sólida de realidad y credibilidad mezclados con la fantasía, lo que torna al texto sublime e interesante. Además, como línea principal, aborda mitos, supersticiones y creencias que vienen de las culturas originarias y que han prevalecido a lo largo de los años.

Todos estos elementos son por lo que la obra de Mariana Enríquez tiene importancia para las letras contemporáneas en Hispanoamérica, ya que, además de seguir tradiciones anglosajonas de la literatura de terror, plantea el crear nuestra propia literatura del miedo a partir de elementos que nuestra historia nos ha proporcionado.

Mariana Enríquez demuestra que no debemos estar peleados con la tradición literaria para crear una propia ni con la contemporánea rechazada por la academia. Como ha mencionado en múltiples entrevistas, es asidua de los textos de Stephen King y se puede notar referencias del horror cósmico de H.P Lovecraft, además de tener influencia del “boom latinoamericano” como Borges, Cortázar y Silvina Ocampo.

Otro de los elementos a resaltar es el manejo de lo siniestro para crear el estremecimiento en el lector. Se entiende como siniestro o unheimlich aquello que debiera estar oculto o en secreto y ha quedado al descubierto. Entre las impresiones de lo siniestro que tiene de mayor impacto es el hecho de descubrir que un objeto inanimado cobre vida y el de la amputación de algún miembro. “La oscuridad” que adoran en Nuestra parte de noche es la representación de lo siniestro, hambrienta de todo aquello que puede causar temor en la psique humana. Recordemos las mutilaciones a lo largo de la novela y la locura que conlleva ser parte de los rituales:

“La Orden tiene que tocar los extremos para obtener conocimiento y qué, en muchos casos, eso implica olvidar el afecto o abrazar la locura, implica crueldades difíciles de entender, incluso para los iniciados.”

La locura es el resultado de haber experimentado lo siniestro. La realidad se transgrede y nunca más se puede volver al punto de partida: finales trágicos que tienen muchos de los personajes de Enríquez.

Mariana Enríquez es ahora considerada como uno de los principales exponentes de la literatura de la imaginación y del terror en Latinoamérica. Su vasta experiencia en el periodismo y la cultura punk/rock le confiere, de sobra, el elemento en bruto que transmuta bajo la lente de lo siniestro sin dejar de lado la crítica social y política, pues bien sabemos que la realidad siempre supera la ficción.

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Escoria Medina

Estudié Escritura Creativa y Literatura en el Claustro de Sor Juana. He participado en algunos coloquios sobre la literatura del miedo.

Escribo cuentos de terror y teatro del miedo. Soy editora en jefe del proyecto «El Nahual Errante».

https://nahualerrante.wordpress.com/

http://escoria1.blogspot.com/

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