OBJETIVO MIEDO

fantasía y horror

 

Vanessa Puga

 

 

Amo leer fantasía. Particularmente la que se ha creado para niños y jóvenes, porque son un público exigente. Por lo general pensamos que hay temáticas complicadas que no podemos tratar con el público infantil. Pueden espantarse o pueden no entenderlo. Sin embargo, en mi experiencia, los temas complejos sí se pueden manejar con los más jóvenes.

Justo hoy quiero platicarles de un libro juvenil que habla de temas muy complicados y escalofriantes, mezclándolos con fantasía. Es una forma asombrosa y terrorífica de hablar de algo horrible.

Recién leí Objetivo miedo de Toño Malpica. Este autor mexicano cuenta con una larga lista de títulos. Pero jamás me había encontrado con uno tan desgarrador como éste. Creo que debería venir con una advertencia de inicio, aunque la explicación del autor viene al final del libro.

Todo inicia con Estévez, un periodista en un periódico de poca monta que es despertado en su primer día de vacaciones por una llamada. Su jefe le dice que el fotógrafo no está disponible y le pide que tome su cámara Minolta para cubrir una noticia. Una noticia terrible: varios niños descuartizados y abandonados en un mercado. Con esto inicia el misterio de quién puede haber matado a los niños de una forma tan atroz.

La semana de vacaciones de Estévez se escurre con trabajo que no le corresponde, tratando de esclarecer por qué hay asesinatos tan terribles, al tiempo que un pequeño niño de ojos grises lo sigue por todos lados. El niño parece tener la clave de qué ocurre, pero no habla. La computadora de Estévez también se conecta solita a internet. ¿Es acaso un fantasma?

Mezclar fantasía imaginativa y horror real

Bien, hasta aquí pareciera que es un misterio de fantasmas nada más. Lo terrorífico de este libro es que Malpica aprovecha los fantasmas para hablar de un problema terrible: pederastia.

El verdadero horror de esta historia es el que no está inventado. Curiosamente mezclarlo con fantasía, con fantasmas, es una manera de suavizar la temática. El mismo autor comenta en su nota final que fue una herramienta, valerse de fantasmas, para tratar un tema tan complejo. Los horrores reales son peores que los inventados. Sin embargo, esa es la magia de la fantasía: nos ayuda a abordar temáticas complicadas desde una perspectiva diferente.

Hablar de pederastia de frente, de una forma tan cruda, quizá causaría otro tipo de impacto. Lo que logra Malpica es asombroso. El horror del crimen que revela pega más que cualquier fantasma.

Su historia ayuda a abordar con los jóvenes los problemas de las salas oscuras de internet (quizá suenen añejas hoy en día, pero dan una idea del lado oscuro de la red). También habla de monstruos más terribles que los que se esconden en la oscuridad de nuestra imaginación, monstruos terribles porque sí existen y destruyen vidas.

Me llama mucho la atención cómo la historia es llevada por un personaje que parece absolutamente gris. Estévez tiene un mal trabajo, vive en un lugar pésimo y no sabe para dónde va. No se trata de una travesía de redención de un personaje que parece no tener salvación, sino se trata del inicio de enderezar su vida a través de darle paz al niño de los ojos grises.

Es un libro sorpresivo por el giro de la investigación. Pero es más sorpresivo por el manejo de la historia del autor. Es 100% recomendable para tratar un tema delicado con los jóvenes. Si lo van a leer con algún adolescente, es recomendable leerlo en conjunto. Cuéntenme si se atreven a leerlo y enfrentar esos horrores que sólo los fantasmas pueden suavizar.

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Vanessa Puga

También responde al nombre de Nerea o al apelativo de bruja. Dicen que nació en la Ciudad de México, pero ella sospecha que la inventaron las novelas de fantasía y aventura y la aventaron en un mundo que no le corresponde. Tiene un serio crush con lo creepy. Ávida lectora y escritora —de preferencia a mano, con letra cursiva y tintas de colores—, es imán de geeks aunque no entienda todos los fandoms. Hornea panqués cuando está excesivamente estresada.

Twitter: @Nereavpv

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