PENUMBRIA

37

 

Iniciamos el año entre una densa nube de incertidumbre política/económica y tratando de curar las heridas que los ataques masivos a páginas web nos ocasionaron (esperamos haberlo solucionado para cuando estés leyendo esto). Pero para eso sirve la literatura fantástica: para ver la realidad desde otros ángulos, para ponernos en el lugar del otro, para escapar unos momentos y regresar con la mente burbujeante de ideas y hacerle frente a los problemas. Así lo hemos hecho los últimos cinco años y no hay razones para desistir; al contrario.

Los participantes de nuestra convocatoria piensan lo mismo y atiborraron el correo con sus historias delirantes.

A pesar de que no tuvimos un tema específico (sólo lo fantástico en general), predominaron dos tópicos. Por un lado, una doliente preocupación por el deterioro de las relaciones personales, sobre todo entre parejas (tal vez tuvo que ver el día del amor y la amistad). Por el otro, nuestra ilustradora invitada, en una coincidencia cósmica, nos entregó unas portadas deliciosamente lovecraftianas (recordemos que el 15 de marzo se cumplirán 80 años sin el abuelo Lovecraft).

Para los números de este año decidimos incorporar la nacionalidad de los participantes, los tuits ganadores de nuestro ejercicio tuitero #miniRP y, a partir de este número, entregaremos un reconocimiento virtual (tentáculo de obsidiana) al mejor cuento (al más votado por el equipo editorial). En este caso, se trató de “Cima”, escrito por Guillermo Verduzco, con el que despegará esta antología.

Bienvenidos a un 2017 que exigirá todo el poder de nuestra imaginación.