Noviembre Nocturno

 

EL SIGNO AMARILLO

 

Robert W. Chambers

 

 

Rompen las olas neblinosas a lo largo de la costa,

Los soles gemelos se hunden tras el lago,

Se prolongan las sombras

En Carcosa.

Extraña es la noche en que surgen estrellas negras,

Y extrañas lunas giran en los cielos,

Pero más extraña todavía

es la Perdida Carcosa.

Los cantos que cantarán las Híades

Donde flamean los andrajos del Rey,

Deben morir inaudibles

en la Penumbrosa Carcosa.

Canto de mi alma,

se me ha muerto la voz,

Muere, sin ser cantada,

como las lágrimas no derramadas

Se secan y mueren

en la Perdida Carcosa.

El canto de Cassilda en El Rey de Amarillo Acto 1º, escena 2ª

 

Con este enigmático poema prologaba el escritor norteamericano Robert W. Chambers nuestro relato de esta noche. Es posible que el nombre de la perdida ciudad de Carcosa les haya recordado también viejos pavores: la imponente Carcosa, emplazamiento imaginario ideado por el escritor Ambrose Bierce en 1886. Su recuerdo es un espejismo de ruina y desolación. Allí donde se encontraba la antigua ciudad, hoy sólo quedan espíritus errantes y demonios indeseables.

Es probable que ambos escritores se sorprendieran si vieran el interés que despiertan todavía hoy ciertos elementos de sus relatos. Y al igual que Chambers recogió el nombre de la ciudad de Carcosa para representar una especie de infierno en la tierra, otros muchos creadores de ficción harían lo mismo con su Rey de Amarillo… ¿Pero quién es ese rey andrajoso al que hace referencia el poema?

En el año 1895, el maestro Chambers publicó por primera vez su El rey de amarillo, una obra compuesta por diez historias cortas independientes, cuyo nexo común es la mención de un enigmático libro, un libro que enloquece a todo aquel que lo lee y atrae la muerte y la desgracia… Ese libro es El rey de amarillo, que da también título a la compilación. Hoy en día podemos considerar a Chambers como uno de los maestros de la literatura sobrenatural, que gustaba de ofrecer el pavor en pequeñas dosis. Así la presencia del rey andrajoso en la obra resulta siempre misteriosa, plagada de conexiones simbólicas y acontecimientos inexplicables que aparecen desperdigados en las distintas historias, creando su propio corpus mitológico que nos hace sentir la presencia del rey de amarillo a lo largo de toda la obra. Dada su originalidad en el manejo de los recursos terroríficos, El rey de amarillo es una de las obras más referenciadas entre los escritores de ficción fantástica desde principios del siglo XX.

Uno de los ejemplos más reconocibles de los últimos tiempos es también la celebrada primera temporada (que no la segunda) de la serie True Detective, que se ha nutrido de la misma “mitología” en algunos de sus elementos místicos: Carcosa, el Rey de Amarillo, Hastur… Referencias que han pasado de un escritor a otro hasta llegar al guionista Nic Pizzolatto y las célebres diatribas de Rustin Cohle. Así, el mito del Rey de Amarillo se ha propagado por las mentes de muchos creadores, como ocurre con el Necronomicón, o con nuestro señor y destructor Cthulhu.

Robert W. Chambers fue un joven de familia acomodada que inició su carrera artística como pintor. Posiblemente, las experiencias narradas en el signo amarillo responden a sensaciones y vivencias propias. Y en nuestro relato de esta noche Chambers decide celebrar de forma cruel y despiadada el sagrado mito del romanticismo. El amor y la muerte… sumergidos en una atmósfera de terror acechante. No en vano El rey de amarillo destaca por un motivo: la presencia ineludible de esa figura que poco a poco se hace con el control del lector, de la propia obra, como si surgiera de la página para atemorizarnos desde más allá de las estrellas. Chambers nos conduce hacia un terreno casi inexplorado por sus contemporáneos, y por ese motivo algunos de los críticos más reputados del género consideran esta obra un referente ineludible en la manera de entender las nuevas tendencias a partir de los inicios del siglo XX; una obra a la altura de la «Carcosa» de Bierce, del «Gordon Pym» de Poe o «En las montañas de la locura» de Lovecraft… Un relato que hurga en los vacíos inexplicables de la existencia, en los tormentos y pesares que se extienden desde el aburrido universo de lo mundano… hasta el centro del vacío final, donde Hastur, el Dios innombrable, aguarda conspirando hasta que la última de las partículas del universo se desintegre.

Sin embargo, como obra literaria, El rey de amarillo es hija de su tiempo, a menudo acusada de recurrir a tópicos y lugares comunes. Lovecraft la defendió en su ensayo El horror sobrenatural en la literatura comentando que la obra de Chambers logra notables instancias de miedo cósmico, pero reconociendo que peca de un cierto aire trivial y amanerado de bohemia parisina. Muchos otros consideran que fue escrita para triunfar en una sociedad acostumbrada a las superficialidades y los convencionalismos del romanticismo. Pero nosotros queremos invitarles a que se aventuren en la lectura de El rey de amarillo. Si han leído ya a Dunsany, si han leído a Poe, a Lovecraft, a Ligotti, a Barker, o a King, si se han deleitado con la filosofía de Rusting Colhe, si han visto Rick y Morty, si se pasean por las calles de Arkham junto a Pete cubo de basura, si arrojan dados de 20 para evitar perdidas masivas de cordura…, Si se sienten en definitiva herederos del Horror Cósmico en modo alguno, abracen a El rey de amarillo, no lo rechacen, denle una oportunidad a su alma descarnada y dejen que su manto andrajoso los envuelva…

Porque en el fondo, todos nosotros formamos parte de esta fuente inagotable de saberes primigenios… Llevamos más de 100 años haciéndolo, amigos…, perpetuando este sagrado ritual cosmicista. Nosotros los lectores, los jugadores y consumidores de mitos somos el camino que marca el devenir de las ficciones fantásticas, uno de los últimos bastiones de las mentes libres en lucha perpetua contra la mentalidad adocenada.

Siéntanse, pues, parte de este gremio, afíliense a la orden esotérica de Dagon y disfruten de los privilegios de la logia del crepúsculo de plata. Donde la fantasía, el horror y la ciencia ficción se combinan en toda clase de alquimias para perpetuar la sana tradición de las lecturas arcanas.

*

**

Imagen de cabecera: Santiago Caruso.

 

****

NNNoviembre Nocturno
Podcast de radio-ficción, relatos y verdades incómodas. El Terror puede tomar inesperadas formas, nosotros las estudiamos todas.
Facebook
Twitter
Blog