SWORD OF SORCERY

(Christy Marx & Aaron Lopresti, DC Comics, 2012)

 

Pok Manero

 

Los Comicólogos, nuestro proyecto hermano especializado en el noveno arte, propusieron un reto de lectura para este 2018. El reto con nivel de dificultad medio invita a su audiencia a leer comics de al menos tres números de extensión (o un trade paperback recopilatorio) para cubrir doce distintas categorías que van desde leer comics de fantasía épica, horror y ciencia ficción, hasta comics de romance, comedia o autobiográficos. Si tienen dudas de la dinámica, diríjanse a sus redes sociales (Facebook: Los Comicólogos, Twitter: @LosComicologos, #RetoComicologo) para consultar la convocatoria. Como parte de dicho reto, he decidido reactivar el Protocolo Pok para compartirles reseñas de mis lecturas.

Para completar la trifecta de los mal llamados subgéneros, acompañando a los comics que leí de Horror y Ciencia Ficción, me tocó leer uno de Fantasía. Pero esta categoría, en vez de tomar el término en su acepción más amplia, se refiere en particular a historias de corte épico que incluyan algún elemento de pasado medieval o bien incorporen el uso de espadas y hechicería. Fue por eso que elegí leer el intento que hizo DC de revitalizar este género dentro de su estrategia editorial The New 52 con el título Sword of Sorcery.

Cabe mencionar que es el segundo comic publicado por DC bajo ese nombre, ya que a mediados de los años 70 hubo una pequeña oleada de títulos de fantasía épica, supongo que intentando capitalzar el éxito de Conan y otros personajes similares. Ninguno de estos títulos tuvo más de doce números publicados, pero por un breve tiempo contaron historias de varios personajes, entre ellos Beowulf: Dragon Slayer, Stalker, Claw the Unconquered y el dúo conformado por Fafhrd y el Grey Mouser, quienes eran los estelares de Sword of Sorcery.

Esta nueva encarnación del título fue protagonizada por otro personaje viejo de la editorial: Amethyst, Princess of Gemworld, quien tuvo su propio comic en los años 80 y era una heroína adolescente que descubre ser una princesa y se transportaba a un mundo mágico para luchar contra su tirano opresor.

En su nueva encarnación, se respetan varios aspectos de la historia de Amethyst, como el hecho de tratarse de una adolescente, descubrir su ascendencia de otro reino y su reingreso al mismo, aunque en esta ocasión no se trata de una huérfana, sino que su madre se escondió en la Tierra junto con ella para entrenarla y prepararla para el momento en que pudiera volver a Gemworld. Y esto se debe a que en su realidad natal la espera una tía hambrienta de poder, dispuesta a matarla para poder obtener así el poder completo de la Casa Amatista. Y es que en la versión actualizada de Gemworld, las distintas Casas parecen más bien extraídas de Game of Thrones, con luchas por poder, traiciones, hijos ilegítimos y distintas facciones peleando por dominar la totalidad del reino. Así que no se dejen engañar por el color rosa utilizado en la portada pues, si bien las cosas se mantienen bastante aptas para (casi) todo público, la trama es bastante compleja e interesante, en ningún modo haciendo parecer a este comic un título destinado a cumplir las fantasías de jovencitas inmaduras.

La persona elegida para escribir este título fue Christy Marx, cuyas obras previas la hicieron ideal para este papel: durante los 80 escribió el comic Sisterhood of Steel, primero para Epic (sello de Marvel Comics) y posteriormente con Eclipse Comics. Este comic trataba sobre un grupo de mujeres guerreras que, a punta de espada, luchaban desde generaciones atrás. Marx también trabajó en Conan, Red Sonja y Elfquest, obras todas de corte épico. Por su parte, Aaron Lopresti hace un muy buen trabajo con el arte, entintando él mismo sus propios lápices lo cual da un toque más natural a su dibujo. Experto en trazar mujeres hermosas, demuestra que también puede llevar a cabo complejas secuencias de acción y paisajes espectaculares.

Además, el título contó con suplementos para los anteriormente mencionados Beowulf y Stalker, reviviéndolos para la nueva era también. La historia del primero, a cargo de Tony Bedard y con arte de Jesús Saiz, reinterpreta el antiguo poema mítico en un futuro post-apocalíptico donde el héroe de leyenda es una especie de supersoldado creado en nuestra época para combatir a los superhéroes pero, viéndose atrapado en el laboratorio donde lo hicieron, despierta en un mundo desolado y es instado a hacer el bien y defender a los débiles, viajando posteriormente a través del tiempo en lo que parecía que se convertiría en una historia bastante entretenida. Stalker, por su parte, es un guerrero antiguo que hizo un pacto para salvar a su amada pero, engañado por el diablo, se vuelve un ser inmortal que vaga por el mundo hasta la época actual, donde nuevamente encuentra un propósito a su vida desalmada. Marc Andreyko y Andrei Bressan son quienes estuvieron a cargo de esta propuesta.

El título, con su historia principal y sus suplementos adicionales, tuvo una corta vida editorial: sólo se publicó el número cero introductorio y ocho ejemplares adicionales que contaron el primer arco histórico de estos tres personajes. Lamentablemente, dado que las ventas del título no fueron las esperadas por DC, fue cancelado una vez que finalizaron las historias iniciales. Si bien cada una alcanzó su propia conclusión, daban pie a que se continuaran las aventuras de estos individuos hacia paraderos desconocidos que podrían haber sido aún más intrigantes y emocionantes, de no haber sido por la despiadada política manejada por DC. Por otro lado, la ventaja de esto mismo es que, aunque nunca sabremos cómo habrían continuado estas historias singulares, ahora tenemos un solo tomo que recopila esta temporada del título integralmente, pudiendo disfrutar de tres historias autocontenidas de una gran calidad.

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Adrián “Pok” Manero, tras años como lector asiduo, decidió que el siguiente paso en su manía consistía en elaborar sus propias ficciones. Se dedica compulsivamente a leer comics y libros y a ver películas, quisiera ser como los gatos y disfruta escribiendo sobre sí mismo en tercera persona.

@PokManero

 

 

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