EL MISTERIO DE LAS ESTACAS

Uggla Horrorwitz

 

 

El entramado de estacas se levantaba sobre un pequeño montón de piedras junto al arroyo. Colin Leverett lo examinó con perplejidad: media docena de trozos de ramas unidos en ángulo con alambres, no sabía con qué fin. Le sugería, desagradablemente, un extraño crucifijo; y se preguntaba qué podía haber debajo de las piedras.

“Estacas”, Karl Edward Wagner

 

En la cinta El proyecto de la bruja de Blair aparecen de forma recurrente unas figuras hechas con ramas atadas. Estas figuras, conocidas como “Twanas” (así se les nombró en el primer videojuego que salió basado en la película), simulan un hombre crucificado, aunque de primera instancia pareciera que intentan simular una especie de muñeco vudú o un tótem de una extraña religión. Su creador, Ben Rock, en una entrevista explicó que se inspiró en “The Rune Man”, que viene en el libro Magical Alphabets de Nigel Pannick, y que no intentaba crear una figura con un género determinado, sino que intentaba crear una especie de tótem ancestral que hiciera sentir observado a los protagonistas. [1]

En la primera temporada de la serie True Detective aparecen unas figuras similares, una especie de nidos hechos con ramas, que en uno de los capítulos se dice que están conectados con la santería. Nombrados como “Devil’s Nests” por los productores, estas esculturas fueron echas por Joshua Walsh, un artista de Detroit, y fueron imaginadas por Nick Pizzolato, quien escribió la serie y que sabemos que tuvo mucha influencia del “El rey de amarillo” de Chambers, el horror nihilista de Ligotti y que se inspiró en la historia de “Estacas” de Karl Edward Wagner para crear estos tótems. [2]

“Estacas” fue publicada por primera vez en la revista Whispers en marzo de 1974. La historia se centra en un ilustrador llamado Colin Leverett, quien se dedica a hacer portadas para revistas de terror. Vive en una cabaña en el bosque y en uno de sus paseos encuentra una figura hecha de ramas. Conforme camina va encontrando otras figuras que lo llevan a una granja abandonada, en la que tiene una experiencia ominosa.

A raíz de dicha experiencia, su persona se deteriora y su arte se vuelve grotesco. En el relato se mezclan varios elementos de “los mitos de Cthulhu” e incluso elementos de folk horror, pues se sugiere que en el lugar que exploró Leverett hay una construcción megalítica :

Un amigo común, Prescott Brandon, me acaba de remitir su asombrosa relación del descubrimiento de curiosos artilugios ejecutados con palos y piedras en una granja abandonada del interior de Nueva York. Lo encuentro sumamente interesante, y desearía saber si recuerda más detalles. ¿Podría identificar el lugar exacto, después de 30 años? Si fuera posible, me gustaría examinar esta primavera los cimientos de esa casa, ya que recuerdan emplazamientos megalíticos similares de esta región. Varios de nosotros estamos interesados en localizar lo que creemos que son vestigios de construcción megalítica utilizada en la edad del bronce, y determinar su posible uso en ritos de magia negra durante la época colonial.

Una idea similar se plantea en la película The Stone Tape de 1972, donde en una vieja casona encuentran una piedra megalítica.

Siguiendo con el relato de Wagner, se relaciona a aquellas figuras de ramas con una religión oculta:

Así pues, creo probable que la granja que usted exploró pudo ser escenario de prácticas ocultas similares. En Mystery Hill se construyó una granja en 1826 que incorporaba un dolmen en sus cimientos. La casa se incendió hacia 1848-55, y corrieron desagradables rumores locales sobre lo que tenía lugar allí. Mi teoría es que la granja que Vd. exploró había sido construida o incorporada a un emplazamiento megalítico similar, y que los armazones de «palos» indican que pervivió algún culto desconocido.

Karl Edward Wagner

Con esto se devela que incluso la misma conexión que se plantea con las figuras de True Detective y la santería puede estar inspirada en la misma relación planteada en el cuento de Wagner.

Sin embargo, la historia está basada en un hecho real; un hecho que le sucedió al famoso ilustrador de la revista Weird Tales Lee Brown Coye, quien durante mucho tiempo usó de forma recurrente las figuras con estacas en sus ilustraciones. Resulta que, además de ser ilustrador, Coye tuvo una columna en el Mid-York Weekly llamada “Chips and Shavings”, en la que se dedicaba a contar historias locales llenas de folclor narradas en primera persona. Una de esas historias sucedió en 1938 y fue una vivencia personal: se encontró con una colección de extrañas figuras hechas de ramas, palos y tablas clavadas y unidas en una disposición fantástica mientras hacía un viaje de pesca en las afueras de Nueva York. Las figuras lo guiaron hasta una propiedad rural, y finalmente lo llevaron a una antigua granja (esta parte de la historia y el inicio del cuento de Wagner tienen mucha similitud con El proyecto de la bruja de Blair). Mientras exploraba el edificio, algo o alguien intentó abordarlo. Coye golpeó a su agresor y huyó de la escena. A partir de esa experiencia comenzó a colocar estacas en sus dibujos.[3]

Cuenta Coye que originalmente le pidió a August Derleth que escribiera la historia, pero fue Wagner quien finalmente la escribiría y ganaría con ella el British Fantasy Award como relato corto en 1975.[4]

Lee Brown Coye

Buscando una conexión ancestral

Más allá de la ficción en el mundo real, las figuras hechas con ramas de madera son usadas por algunos scouts y practicantes de senderismo para ir dejando indicaciones en el camino. Existen también los asentamientos de piedras llamados “cairns”, que se usan como señalamientos en algunas zonas de alta montaña y que también los hay de origen natural. Pero existe otro uso de las ramas y las piedras, uno más oscuro y antiguo: existe una arte necromántica llamada Cleromancia, que consiste en hacer adivinación a través de huesos y ramas.

El historiador Tacitus escribió de esta práctica antigua en su libro Germania y sus tribus:

Se corta una ramita de un árbol frutal y se corta en trozos pequeños; estos se distinguen por ciertas marcas y se tiran descuidadamente y al azar sobre una prenda blanca. En las preguntas públicas, el sacerdote del estado particular, en privado el padre de la familia, invoca a los dioses y, con la mirada hacia el cielo, retoma cada pieza tres veces y encuentra en ellas un significado según la marca previamente impresa en ellos.[5] Traducción propia.

No tenemos la certeza sobre cuál es el origen de estas figuras, lo cierto es que poseen tal encanto terrorífico que nos incita a querer saber más sobre ellas.

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1.-https://www.dreadcentral.com/news/227856/blair-witch-project-now-future

2.-http://www.arkhamdigest.com/2014/01/interview-nic-pizzolatto-creatorwriter.html

3.- https://cvltnation.com/maybe-we-should-turn-back-part-ii/

4.-https://tellersofweirdtales.blogspot.com/2015/02/lee-brown-coye-1907-1981-part-five.html

5.-http://www.perseus.tufts.edu/hopper/text?doc=Perseus%3Atext%3A1999.02.0083%3Achapter%3D10

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AQUÍ puedes leer «Estacas».

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Uggla Horrorwitz

Lector compulsivo de terror y fantasía.

A veces escribe sobre las pesadillas que aún no ha tenido,

pero que tanto le gustaría que lo aterraran.

https://traeum-suess.blogspot.mx/

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