UNA JORNADA ÉPICA

análisis de Sir Gawain y el caballero verde

 

Lord Crawen

 

Navidad… Época del año donde la población mundial se reúne para conmemorar dicha festividad alrededor de parientes o amigos. Si volviésemos a las tradiciones antiguas, dicha festividad nada tendría que ver con el nacimiento del ahora impuesto “Cristo” o “Mesías”, pero esa es otra historia que a futuro contaré. La breve historia que estoy a punto de contarles puede que no sea tal cual fue contada, mas haré el intento para que suene lo más coherente y real posible. Así son los hechos.

Un escritor antiguo, amante de la literatura del medievo, encontró un antiguo manuscrito del poeta Pearl o Gawain, el cual contaba una historia maravillosa acerca del viaje de un joven caballero en aras de convertirse en un caballero completo. Su nombre era J. R. R. Tolkien, y gracias a él dicho manuscrito, así como las obras del mencionado autor, llegaron a nuestras manos y mentes para ser contadas una y otra vez.

En el medioevo, la navidad era un elemento recurrente en muchas de las obras, ya que es una época donde todo sucede de formas distintas; es el último tramo del año, hay un sentimiento de frialdad mayor (tanto mental como física) y se pueden desenvolver todo tipo de historias durante dicho periodo. A diferencia del Yule nórdico, la navidad fue acuñada como un tiempo para los vivos; separado del Samhain, dedicado a los fallecidos.

La historia del poeta Pearl comienza en la víspera de navidad, cuando el rey Arturo y su mesa redonda disfruta de dicha festividad. Por la enorme entrada hace aparición un caballo de tez oscura y desciende de él un jinete de ropas verdes, de piel verdosa y con una enorme hacha. La concurrencia no se detienen sino a observar a dicho ser, quien en esa noche busca un reto. De toda la mesa redonda del rey Arturo podría haberse levantado cualquier otro caballero con renombre entre sus filas, aunque su más joven y nada experimentado primo y principiante (o podríamos llamarlo paladín, si se me permite) se levanta de la mesa y acepta el reto del caballero. Su nombre es Gawain y, con todo el honor y valor que debía demostrar ante la concurrencia, acepta el reto del caballero de verde. Gawain solicita una espada, el caballero se hinca y espera el golpe. Gawain lo ejecuta con un limpio corte en el cuello y la cabeza de aquel ser rueda por el suelo. Pero el reto no culmina ahí. El caballero verde se levanta del suelo, recoge su cabeza y pide a Gawain que busque finalizar su proeza en un año en la capilla verde. Aquel ser sube a su caballo y sale del castillo hacia la noche fría de invierno. Gawain se convierte en el héroe de la zona, tanto que comienzan a llamarlo sir Gawain. Sin embargo, su viaje para convertirse en alguien apenas comienza.

Tanto el libro como el filme (Lowery, 2021) comienzan de la misma manera, sin disyuntiva alguna sobre el tratamiento del manuscrito original. Retomando la historia de “El festín de Briciu”, en el cual se relata que el gigante Uath acude por un reto siendo aceptado por Cuchulain, quien sesga de un golpe la cabeza del gigante. Al pasar un año, Cuchulain retoma el reto colocando la cabeza del gigante en un árbol y, tras tres intentos, el gigante no puede devolver el golpe a Cuchulain, por lo cual se le declara vencedor y sigue con su vida.

La literatura del medioevo inglesa (o europea) retoma un sinfín de elementos de los manuscritos antiguos que podemos ver en nuestra literatura universal actual. Basta con recordar los elementos del mismo Tolkien en su universo.

Siguiendo con la historia de Gawain, tanto en el libro como en el filme el personaje debe enfrentar tres pruebas distintas para llegar hasta la capilla verde y afrontar su destino. Y aquí ocurre algo parecido al “Cuento de navidad” de Charles Dickens (donde una figura fantasmal se aparece por la noche al señor Scrugge para indicarle que tres fantasmas le visitarán en la víspera de navidad y hacerle ver así la importancia de dicha festividad).

Mientras que en el libro la prueba es a través de una hermosa mujer y la cacería, en el filme se centran en la importancia del armamento de un caballero sumada a su valentía y honor que en ellos crece al formar las filas de un ejército.

Existen elementos a considerar dentro de la historia en ambos planos: el caballero es enviado a la batalla con los símbolos de la iglesia, protectora de los ejércitos, y la firme creencia de que el dios celestial guiará su camino y las pruebas que le sean enviadas no le causarán daño alguno. A pesar de remarcar en el escudo de Gawain la imagen de la virgen y de llevar colgada una cruz en el cuello, magia y naturaleza se apoderan de sus creencias, generando una secuencia natural en el lector o espectador que es muy sutil. Como sociedad civilizada y remarcada bajo el cristianismo en sus distintas vertientes, al percatarnos de dichos elementos de manera visual en la literatura o el cine, se nos hace poco común este cambio de imagen, dejándonos llevar más por la historia que por los símbolos de protección.

Gawain, al final de sus pruebas y creyendo únicamente en su propio destino, acude hasta la capilla verde, donde el caballero ya le espera dentro para firmar su final.

Durante el filme se retoma constantemente la imagen de la muerte de Gawain a manos del caballero verde en una sutil y bella transición de imágenes de teatro guiñol. Esta sátira nos da a entender que, aunque en el pueblo era considerado un héroe, al final todo hombre, caballero o no, debe morir. El caballero verde es representado como la muerte de Gawain y el fin del ciclo, situación que en el libro dista mucho de ser creíble.

El tratamiento de ambos personajes al final es completamente distinto. De forma literaria, se brinda una redención al caballero verde y una oportunidad a Gawain de contar su historia. En contraste al final de la película, Gawain teme su muerte y en más de una ocasión retira su cabeza de su destino. Aunque ni la misma nada puede desentenderse de la muerte o un final, a Gawain se le brinda una serie de imágenes que el espectador deberá entender poco a poco, para darle un final épico a la jornada de Gawain y un cierre al caballero verde.

Les invito a sumarse a esta bella historia y acudir en alguna de sus muchas (aunque hoy breves y entrecortadas jornadas debido a “la peste”) jornadas a conseguir un libro que llame la atención o un filme que les haga viajar más allá de sus habitaciones. Y que en esta futura navidad algo sorprendente toque a su puerta, en busca de nuevos retos para el siguiente año. Confronten sin temor y con magia cada uno de sus retos.

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Jezreel Fuentes Franco (Lord Crawen) nació el 29 de junio de 1986 en la Ciudad de México. Estudió Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica en el Instituto Politécnico Nacional. Su pasión por la literatura y la música lo lleva a formar parte del taller de creación literaria impartido por el profesor Julián Castruita Morán y Alejandro Arzate Galván. Participante de Concursos Interpolitécnicos de Lectura en Voz Alta, Declamación, Cuento y Poesía. En 2014 es finalista del Concurso Interpolitécnico de Declamación. Participó en 4 obras de teatro de improvisación, las cuales fueron presentadas en los auditorios de la Escuela Superior de Ingeniería Textil y en el Cecyt 15. Ha realizado ponencias en eventos de «Literatura del horror” en el auditorio del centro cultural Jaime Torres Bodet. Actualmente publica en El nahual errante y Sombra del aire, ambas revistas de corte virtual.

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