CHRISTOPHER LEE

el vampiro y mago que también cantó metal

 

Rodrigo Ayala

 

Una de las fotografías más aterradoras que recuerdo haber visto cuando era un niño es la siguiente:

Hoy la veo y la imagen ya no provoca ese miedo de antaño. Es lo que significa hacerse adulto y perder la capacidad de sorpresa. Sin embargo, me deja un recuerdo más que agradable e imborrable: fue una de las primeras novelas de horror que leí y que me permitió enamorarme no solo de la figura de los vampiros sino de la literatura del miedo, de lo extraño y lo sobrenatural. Al mismo tiempo me llevó a admirar al sujeto retratado y dueño de esos atemorizantes ojos inyectados en sangre.

El personaje de la fotografía es una de las grandes glorias del cine de horror en toda su historia: Christopher Lee. Y la imagen corresponde a una escena de Drácula (1958), cinta que Lee grabó para la mítica productora inglesa de cintas de terror Hammer Films (el equivalente británico a la Universal Pictures en los Estados Unidos, creadora de las famosas películas de monstruos clásicos).

Christopher Lee

Nacido en Westminster, Londres, en 1922, este actor de 1.92 metros de estatura y voz de impresionante tono grave es considerado, junto a Bela Lugosi y el mexicano Germán Robles (por ahí podríamos meter también a Gary Oldman, ¿por qué no?), como uno de los actores que mejor supo interpretar al personaje de Drácula en el cine. Elegante, sensual y sobrio, la apariencia de Lee era ideal para un personaje tan complejo como el conde de Transilvania.

Fueron un total de nueve películas en las que el actor se metió en la piel gélida del personaje creado por el escritor irlandés Bram Stoker: Dracula (1958), Dracula: Prince of Darkness (1965), Dracula Has Risen from the Grave (1968), El conde Drácula (1970), Taste the Blood of Dracula (1970), Scars of Dracula (1970), Dracula AD 1972 (1972), The Satanic Rites of Dracula (1973) y Dracula, Father and Son (1976). Todas ellas baluartes del cine de horror de los 50-60-70.

El papel del atemorizante vampiro no fue el único en su extensa trayectoria como actor de cine de terror y fantasía: hizo papeles brillantes e icónicos, como el de Lord Summerisle en la cinta de folk horror The Wicker Man (1973), Burgomaster en Sleepy Hollow (1999,) el mago Saruman de la trilogía The Lord of the Rings y The Hobbit de Peter Jackson (algunas fuentes cuentan que el actor conoció personalmente a J.R.R. Tolkien, autor de esta célebre saga de fantasía) o el temible Conde Dooku en la segunda trilogía de Star Wars, solo por mencionar unos cuantos.

De Christopher Lee se pueden contar montones de anécdotas además de su extensa trayectoria en el séptimo arte: sus antepasados estuvieron emparentados con Carlomagno, rey de los francos; fue un destacado atleta en deportes como cricket, natación, fútbol o squash; según su propia biografía, fue testigo de la muerte de Eugen Weidmann, el último hombre en ser ejecutado públicamente en Francia en junio de 1939. Pero hay una que llama poderosamente la atención y que le dio a la carrera y vida del actor un impulso aparte…

¡Actor de cine y… cantante de metal!

Christopher Frank Carandini Lee no solo tuvo el gran don de la actuación para encarnar sobre todo papeles de villanos elegantes y siniestros, sino el de contar con una voz privilegiada que le permitió formar parte del excéntrico mundo del heavy metal como cantante.

Sí, Lee grabó varios discos dentro de este género musical, tanto en proyectos solitarios como en papel de invitado en bandas como Manowar y Rhapsody of Fire. Esta última agrupación de metal sinfónico, liderada por el guitarrista Luca Turilli, invitó en 2005 a nuestro personaje a grabar su voz para incluirla en su sencillo “The Magic of the Wizard’s Dream”, canción en la que Lee da muestra de una majestuosa capacidad para cantar y donde hace un estupendo dúo con el cantante italiano Fabio Lione.

 

A partir de ahí estableció una relación continua con la banda italiana, fungiendo como narrador de diversos pasajes en discos como Symphony of Enchanted Lands II – The Dark Secret (2004), Triumph or Agony (2006), The Frozen Tears of Angels (2010), From Chaos to Eternity (2011), así como en el EP The Cold Embrace of Fear – A Dark Romantic Symphony (2010).

Ese mismo año prestó su voz en el disco Battle Hymns MMXI al lado de Manowar, en específico para el tema “Dark Avenger”. De hecho, se trató de una regrabación del disco Battle Hymns de 1982, en el cual la voz original de “Dark Avenger” pertenecía a Orson Welles.

 

Después de ello, el actor grabó materiales en solitario, como Charlemagne: By the Sword and the Cross (2010), al que le siguió una segunda parte titulada Charlemagne: The Omes Of Death (2013), demostrando con ello no solo que por sus venas corría sangre aristócrata sino que a sus más de 90 años el longevo actor sabía rockear tan bien como sabía actuar.

Metal Knight es otro de los trabajos célebres de Lee en su faceta metalera. Este material editado en 2014 incluye los temas “I, Don Quixote”, “The Impossible Dream”, “The Toreador March” y “My Way (Radio Edit)”, además de versiones extendidas de cada canción.

El “Caballero del Metal” explicó así el porqué de una canción acerca del famoso personaje creado por Miguel de Cervantes Saavedra: «Don Quijote es el personaje de ficción más ‘metalero’ que conozco. Él solo está tratando de cambiar el mundo sin importarle las consecuencias personales».

El gusto del actor por el heavy metal no era fruto de la casualidad: lo descubrió en la década de los 70 cuando escuchó la música de Black Sabbath, a menudo considerada como la banda que inventó el sonido definitivo del género.

Durante un video promocional de uno de sus discos, Lee le dijo a Toni Iommi, guitarrista fundador de Sabbath: «Tú eres el padre del metal». A lo que Iommi contestó: «Pero tú eres quien realmente comenzó todo, porque solíamos ir a ver Drácula y otras películas de terror que hiciste y que nos influenciaron». Con estas declaraciones asistimos a una revelación histórica y simbólica acerca de la simiente que engendró al heavy metal.

Tommy Iommi & Christopher Lee

El actor británico se despidió del mundo un 7 de junio de 2015 a los 93 años de edad a causa de un problema respiratorio, dejando un legado de cientos de películas y algunos grandiosos discos que deleitan los oídos y el alma de los amantes de la música más estruendosa del planeta.

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En esta playlist puedes escuchar algunos de los discos antes mencionados, así como relatos clásicos narrados por el propio Christopher Lee.

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Rodrigo Ayala Cárdenas

Humano con el deseo de ser extraterrestre. El rock, el heavy metal, los libros, el cine de horror, lo extraño, la noche, los bosques, lo sobrenatural, el café y las carreras de larga distancia son sus amadas obsesiones. Ilse es el amor de su vida.

 

 

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